Raidaran era un sueño. He visto, he leído, he soñado muchas veces con correr un raid de este tipo y tras la retirada en un entrenamiento con Inés e Iván después de 16 horas y la posterior retirada en el Gallaecia Raid 2014, tenía miedo. Tenía miedo de no ser fuerte psicológicamente para acabar una carrera de estas características. Y  es que tengo que reconocer que me pasa, me hago pequeñito cuando llueve y paso frío, pero esta vez no pasó.

Llegaba motivado, ilusionado por la magnitud de la carrera, por toda la gente buena que me iba a encontrar en esta carrera y que con su grandeza sólo consiguen que motivarme. Disfruto viendo a estos auténticos maquinones en la montaña. Los veo y aprendo de ellos y siempre que puedo, intento ponerles la victoria  lo más difícil posible. Disfruto con la competición, cuando está reñida  y no me gustan las trampas. Quiero ganarles pero no quiero ni que pinchen, ni rompan cadena, ni lesiones. Quiero ganarles cuando más fuertes estén y para ello sigo afilando este cuerpo de borrico. Tengo claro que no tengo genética, pero a base de trabajo duro, voy cumpliendo mis sueños.

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Ilusionado con el equipo de mi corazón ya que Raidermania Elx iba a estar representado con un equipo íntegramente con miembros del club, con mis amigos y también muy contento porque mi equipo molaba. Desde que empecé en esto de los raids, tenía  la idea de conocer a gente auténtica loca por la montaña como yo, y el hecho de correr con 3 personas de diferentes puntos de la geografía española, me ilusionaba. Éramos un equipo hecho con gente que estaba en la organización  de diferentes raids, en el que Iván, el alma máter, causó baja de última hora por lesión. Fue reemplazado por Víctor, estratega de los raids. Teníamos con nosotros a Inés que crecía a medida que iban pasando las horas y Héctor, que llegó en un estado de forma excelente.

Al no tener experiencias previas en este tipo de carreras, nuestro objetivo iba a ser acabar el raid.

Llegamos tarde el día del prólogo, por lo que tuvimos que preparar muy rápidamente las mochilas y cajas y dormimos 3 horas la noche anterior a la carrera.

El día de la prueba, comenzamos con los patines sorprendidos de la ausencia de lluvia, que nos castigaría en el trekking de la segunda sección en alta montaña. Intentaba grabar con la cámara, pero tenía los dedos helados y no podía apretar el botón de encendido. Tuvimos problemas ya que el portamapas estanco, no lo fue así. Esperamos a otro equipo y los acompañamos hasta el punto donde comenzaba el siguiente mapa, que ya teníamos forrado.

Con la bajada de altura volvimos a sentir las manos y mejoraban las bromas en el equipo. Yo no hacía más que pensar que no llovería durante todo el raid. Tenía que llegar a la siguiente sección. No me servía pensar que iba a llover durante las siguientes 24horas, así que mojado y con frío, pensaba en que  había venido a esto. No sería una auténtica aventura si la cosa no se ponía difícil. Así que tenía que disfrutar de todo esto, ya que era un privilegiado por estar allí en ese momento.

La bicicleta nos llevó a la siguiente sección. Nos comentaron desde la organización, que sería rápido, por lo que continuamos ticando todas las balizas, pero al no ser tan rápido, no llegamos al rafting, cosa que me hubiese gustado hacer. Mis compis de Raidermania, conociéndose entre ellos, decidieron disfrutar del raid, por lo que se saltaron la segunda sección y fueron directamente al rafting.

Una bicicleta nocturna con una subida muy larga durante la noche, hacía que el sueño apareciese, pero llegar a las partes más altas con el amanecer, y los cánticos de los compañeros, fue de las fotografías mentales más bonitas que guardo en la memoria.

Tras una rápida bajada, llegaríamos al siguiente avituallamiento, donde comenzaría la gran sección de trekking de 16 horas. Destacar las vistas impresionantes por parajes increíbles que nos tenía preparada la organización de la prueba. Tras reunión de equipo en el Refugi de Colomers  y los buenos consejos de Víctor, tuvimos que abandonar el recorrido principal para llegar a buena hora al siguiente cambio de sección y enteros, ya que el cansancio comenzaba a sentirse fuertemente en el equipo. Pensando que seríamos los únicos que optasen por este recorrido, ganamos altura hasta el col de Rates, bajando después  hasta l’Estany de Sant Maurici y Espot. Mi mente no hacía más que imaginar el WhatsApp de Raidermania echando humo por la decisión tomada” ¿dónde va el presi? Menuda liada que están haciendo. Todos los equipos van siguiendo las balizas y ellos han optado por ir por otro lado…” y también pensaba en que la organización estaría a punto de llamarnos para ver porque íbamos por allí, pero más tarde nos daríamos cuenta de que no fuimos los únicos en seguir dicho recorrido.

Al final de dicho trekking, comenzaríamos a experimentar las alucinaciones visuales a causa de la falta de sueño y descanso. Veíamos caras, duendecillos, dragoncillos en los troncos de los árboles, hasta que llegamos a la transición. Donde me daría fuerzas ver a la familia y a Jenny esperándome en la oscuridad de la noche.

Es increíble la recuperación del cuerpo en 4 horas de sueño, que nos hizo coger los patines con la ilusión centrada en finalizar la prueba. Poco a poco fuimos devorando los últimos km para llegar a un apoteósico final en el que entramos a meta mi equipo y a menos de un minuto mis compañeros de Raidermania.

Un sueño cumplido que sólo me hace que pensar en cual va a ser el siguiente. Tras esto, me da la sensación que he subido varios escalones de experiencia y que ya no voy a ver igual los raids de dos días que hasta hoy era lo más duro que había hecho.

Por último decir que para hacer un raid de estas características, no tienes que ser un fiera, ni un superhombre/mujer. Simplemente tienes que ser consciente de lo que eres capaz de hacer, estar en buena forma entrenando a diario y tener grandes compañeros como los he tenido yo.SONY DSC

Por último, tras terminar el raid y leer los más de 1000  mensajes en el WhatsApp de Raidermania que nos habían estado siguiendo durante toda la carrera, tengo que agradecer a todos mis compañeros que han estado preocupándose por nosotros durante esta aventura. Que tus compañeros pregunten por ti a las 4 de la mañana en el grupo y vuelvan a levantarse a las 7 de la mañana para seguir comentando la carrera y te animen, es una sensación indescriptible que me llegó a la patata. Infinitas gracias.

Porque una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis mil imágenes!