Me senté en una piedra abatido por el dolor que  procedía de mi rodilla izquierda. Este dolor corría conmigo desde 11 horas antes, tras pasar el collado de Salenques, donde un resbalón, hizo que perdiera la verticalidad y retorciera ligeramente mi rodilla. Cogí el segundo  ibuprofeno y mire la hora. Dejaría pasar media hora hasta…